
Es domingo, ya tarde…A punto de entregarme a la rutina de la última parte de cada domingo de mi vida. Sofà y enterntainment. Ya sea, peli, libro, revista o lo que sea. El cierre de cualquier cosa es importante. Y el de un domingo no puede ser menos.
De todas formas me entrado un subidón de buen rollo increíble. Se me ha antojado poner el Oh la la de los Faces y apretar el repeat one en mi aparato reproductor. Oh dios, como me gusta esta canción. Seguramente esta dentro de ese polémico saco de las 10 mejores canciones de mi vida. Polémico por la dificultad y la volatilidad de la decisión de incluir según que temas y por esa manía mía de clasificar toda la realidad que me envuelve. Pero la manías se tienen que respetar. Y los vicios apurar…
Pero me he decidido a escribir este post mientras estaba en la ducha, ahorcando el insoportable olor a sobacos y abrillantando mi pelo grasiento, desechos depositados de la noche de ayer y que aún no habían sido sfocados. Si soy un poco guarrete y aún no me había duchado. ¿Esto seria un vicio o una manía? Y mientras estaba debajo del chorro y la voz de Rod Stewart resonaba en cada rincón de mi casa, me ha dado un apretón de emociones que me ha recorrido todo mi cuerpo, una electricidad que ha driblado cada célula de mi cuerpo y chasqueado los zapatos en una elegante coreografía de claqué en mi creebro. Como una especie de centrifugado de buen rollo con programa de secado incluido. Vaya lo que en el en argot del fast food de la psiquiatría sería una hamburguesa de dicha y alegria con doble de queso frenesí y extra de buen rollo. Grasienta y sabrosa.
Y me he dado cuenta de lo afortunado que soy. De que tengo mucha gente a mi alrededor a la que quiero con locura. Con la que aprendo, me enfado, lloro, río, me emborracho, me estrello y me vuelvo a levantar. Y cuando a veces soy consciente de este tesoro me siento tan afortunado que lo tengo que transmitir. Y como no os puedo llamar a todos y decíroslo pues escribo esto…
Estoy enamorado, ¿os lo había dicho?
Y Rod sigue… I wish - that - I knew what I know now when I was younger Ooh la la Ooh la la yeah yeah,
De todas formas me entrado un subidón de buen rollo increíble. Se me ha antojado poner el Oh la la de los Faces y apretar el repeat one en mi aparato reproductor. Oh dios, como me gusta esta canción. Seguramente esta dentro de ese polémico saco de las 10 mejores canciones de mi vida. Polémico por la dificultad y la volatilidad de la decisión de incluir según que temas y por esa manía mía de clasificar toda la realidad que me envuelve. Pero la manías se tienen que respetar. Y los vicios apurar…
Pero me he decidido a escribir este post mientras estaba en la ducha, ahorcando el insoportable olor a sobacos y abrillantando mi pelo grasiento, desechos depositados de la noche de ayer y que aún no habían sido sfocados. Si soy un poco guarrete y aún no me había duchado. ¿Esto seria un vicio o una manía? Y mientras estaba debajo del chorro y la voz de Rod Stewart resonaba en cada rincón de mi casa, me ha dado un apretón de emociones que me ha recorrido todo mi cuerpo, una electricidad que ha driblado cada célula de mi cuerpo y chasqueado los zapatos en una elegante coreografía de claqué en mi creebro. Como una especie de centrifugado de buen rollo con programa de secado incluido. Vaya lo que en el en argot del fast food de la psiquiatría sería una hamburguesa de dicha y alegria con doble de queso frenesí y extra de buen rollo. Grasienta y sabrosa.
Y me he dado cuenta de lo afortunado que soy. De que tengo mucha gente a mi alrededor a la que quiero con locura. Con la que aprendo, me enfado, lloro, río, me emborracho, me estrello y me vuelvo a levantar. Y cuando a veces soy consciente de este tesoro me siento tan afortunado que lo tengo que transmitir. Y como no os puedo llamar a todos y decíroslo pues escribo esto…
Estoy enamorado, ¿os lo había dicho?
Y Rod sigue… I wish - that - I knew what I know now when I was younger Ooh la la Ooh la la yeah yeah,